
Todavía son pocas las empresas que han apostado por los procesos de
Gamificación… y por norma general estas mecánicas tan solo han sido aplicadas en el área de Marketing.
Aún hay muchos escépticos que cuestionan que las mecánicas de juego puedan tener un impacto positivo sobre la cifra de negocios. Pero la Gamificación funciona, y no solo en el departamento de Marketing: las dinámicas de juego pueden aplicarse con éxito en cualquier proceso de la organización: Recursos Humanos, producción etcétera.
En otras palabras, el experto en Gamificación tiene que ser capaz de mejorar la experiencia de los usuarios (no clientes). Las mecánicas de juego ya han sido aplicadas con éxito en los departamentos de personal de las empresas, tanto en los procesos de captación como en la retención del talento e, incluso, en los programas de formación interna.
La Gamificación aplicado en Recursos Humanos
El concepto Gamificación puede definirse como la aplicación de mecánicas de juego en un contexto de no juego (como puede ser un negocio) para conducir el comportamiento de los participantes (trabajadores, clientes…) mediante la participación, la interacción e, incluso, la competición, hacia la consecución de un determinado objetivo.
La Gamificación genera experiencias memorables en los usuarios e influye en su comportamiento, motivándoles y empujándolos sutilmente hacia la consecución de un determinado objetivo… y, sencillamente, los participantes lo harán porque se estarán divirtiendo.
Los expertos en Recursos Humanos lo afirman: la Gamificación es capaz de captar, retener y motivar con éxito al talento humano. En este sentido, la Gamificación ya se ha aplicado con éxito en las siguientes funciones propias del departamento de Recursos Humanos:

En el
reclutamiento del personal: las mecánicas de Gamificación se han aplicado con éxito en los procesos de atracción y selección de profesionales. Las mecánicas lúdicas se pueden realizar tanto en procesos individuales como grupales y, además, ambas partes ganan: los potenciales candidatos estarán más motivados y las empresas obtendrán información previa de los candidatos.
Los procesos formativos siempre han sido vistos como algo tedioso y obligatorio por parte de los trabajadores limitando (y mucho) el rendimiento de estas inversiones. Las empresas que han apostado por la Gamificación han decidido acabar con esta visión intentando convertir los procesos formativos en algo divertido y gratificante que mantenga a los trabajadores motivados mejorando, por supuesto, la asimilación de conocimientos.
La Gamificación también puede ser aplicada en los procesos de generación de ideas. Se trata de un mal endémico entre las empresas españolas: muchas organizaciones tienen dificultades en conseguir que sus empleados generen y compartan sus ideas. Los procesos de Gamificación permiten estimular la creatividad y la colaboración a través de las mecánicas del juego.
Además, implementando mecánicas de juego podemos identificar las mejores habilidades y destrezas de nuestros empleados. Aplicando dinámicas lúdicas fomentando el sentimiento de la competición nos permitirá descubrir las funciones para las que destaca cada trabajador.
Y, por supuesto, podemos usar estas mecánicas para mejorar la cultura organizativa avanzando hacia un modelo mucho más colaborativo en el que se aprovechen las competencias de cada empleado (utilizando la información y las sinergias de la etapa anterior).
La realización de tareas burocráticas también puede ser agilizada y amenizadas gracias a los procesos de Gamificación. Aplicando mecánicas de juego es posible premiar a los empleados incentivando una competición amistosa.
Y recuerda, los premios no tienen por qué ser materiales. Efectivamente, un plus en la remuneración siempre es bien recibido… pero también el reconocimiento profesional. Algo tan sencillo como la práctica del empleado del mes puede tener impactos muy positivos en la productividad y en la motivación de nuestros empleados.
Cómo implementar mecánicas de juego en nuestra empresa
Comprender los beneficios de estas mecánicas es sencillo: implementar una estrategia de Gamificación en la gestión de los Recursos Humanos de nuestra empresa no lo es tanto. Por ello, a continuación veremos cómo implementar estas mecánicas en nuestra empresa:
- Los mandos de la empresa deben apostar incondicionalmente por estas mecánicas. De no ser así, será imposible obtener los mejores resultados
- La implicación de los responsables del departamento de Recursos Humanos es imprescindible: serán quienes modelen el proceso marcando objetivos y recompensas
- Cada actividad debe perseguir la consecución de un objetivo empresarial: como, por ejemplo, aumentar la cifra de ventas
- Los empleados que alcancen dicho objetivo obtendrán una recompensa que, como ya hemos adelantado, no tiene por qué ser material
- El objetivo de las dinámicas de juego tiene que ser comprendido por todos los empleados
- Las normas de las dinámicas de juego y las recompensas deben ser compartidas con todos los empleados antes de que comience el proceso
- Es imprescindible mostrar en todo momento la evolución del concurso para mantener viva la motivación enseñando la posición que ocupa cada empleado
- Tan importante es medir la consecución de los objetivos de la empresa como las destrezas y habilidades de cada empleado para identificar las principales fortalezas (y debilidades a mejorar) de los mismos
- Mantener viva la competición en los procesos de Gamificación es fundamental. Por ello, respetar los premios marcados es imprescindible y no pueden ganar todos los empleados: aunque parezca lo más justo, eliminará la motivación en sucesivas ediciones
En definitiva, los procesos de Gamificación ganan peso día a día en las empresas. Sin embargo, son estrategias todavía por explotar y, en este sentido, la rapidez con la que entremos en este mercado es fundamental: en pocos años el concepto de Gamificación será algo normal y, por ello, es importarse formarse cuanto antes para ser capaces de implementar mecánicas de juego en las empresas.
Artículo escrito por: María Villanueva