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jueves, 24 de noviembre de 2016

Capacitación, factor para retener al talento de tu empresa

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La industria de reuniones en nuestro país ha crecido de manera exponencial en los últimos años. Estos logros se han alcanzado gracias a una labor de profesionalización que se ha implementado entre las agencias encargadas de desarrollar eventos corporativos y la exigencia a sus proveedores de ofrecer productos y servicios certificados nacional e internacionalmente.

Sin embargo, el sector aún debe encarar uno de los máximos obstáculos que frena el desarrollo de cualquier industria que se sustente principalmente en pequeñas y medianas empresas: la rotación de personal.
De acuerdo con diversas consultoras como Mercer, Hay Group y la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), el promedio de rotación empresarial el año pasado fue de alrededor del 12 por ciento, después de haber alcanzado un 17 por ciento en 2014, lo cual es una buena noticia; pero la cifra que se mantiene es el costo promedio de reemplazo de un empleado, que puede ir de 6 a 12 meses de sueldo del trabajador.

La industria de reuniones no está exenta de estos números, e incluso puede llegar a superarlos; no obstante, podemos observar que las empresas han entendido que para crecer en este sector se requiere de una amplia profesionalización de sus operaciones, e incluso que éstas obtengan algún tipo de certificación de nivel internacional.

Además, han identificado la necesidad de mantener una capacitación constante entre sus empleados, no sólo para que brinden un servicio de excelencia a sus clientes, sino también como un motivador para que se fidelicen a la compañía y no terminen yéndose con la competencia por nimiedades.

Actualmente existe una oferta interesantes de talleres, cursos, diplomados e incluso ya carreras enfocadas en el sector, que se imparten a través de organizaciones como IMEX y MPI, a los cuales podemos incluir no sólo a personas claves de nuestras compañías, sino también a personal operativo para que se sienta respaldado por sus empleadores.

En mi experiencia como empresario, también he detectado que el coaching directo, donde se trabaje entre 8 y 10 semanas con un área para trabajar sus fortalezas y sus áreas de oportunidad, puede generar resultados muy positivos.

Algunas empresas siguen creyendo que es un riesgo invertir en la capacitación de un empleado que se irá antes de los tres años, pero considero que es un riesgo que debe correrse, porque de pronto te encuentras que tienes personal con más de 15 años laborando contigo y que sigue igual de comprometido que cuando llegó.

También debemos tomar en cuenta que si bien la capacitación es un elemento trascendental para reducir la rotación, no es el único. Si como empresario te vas a preocupar por invertir en este elemento, también debes ocuparte en fortalecer esta estrategia con el desarrollo de un buen ambiente de trabajo y un plan de carrera para los empleados comprometidos.

Asimismo, debes estar consciente que el sueldo no es el único motivante para conservar al talento, así es que debes incluir bonos, comisiones, seguros, y otras técnicas para que ese personal lo piense no dos, sino cientos de veces antes de decidir que la competencia ofrece mejores alternativas para su desarrollo profesional y personal.

martes, 22 de noviembre de 2016

Cómo hacer que tu empresa sobreviva a los cambios

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La palabra resiliencia, no muy común hasta hace pocos años, ha demostrado tener una mayor visibilidad y relevancia en nuestras vidas; de hecho, hoy es considerada como una característica a desarrollar en nuestros hijos para evitar o protegerse del bullying.

La facilidad de adaptarse es algo que siempre ha sido considerado vital con el fin de subsistir. Si nos ubicamos en el ámbito empresarial, ¿qué  significa ser resiliente y a qué se refiere el concepto de Resiliencia Organizacional?
De acuerdo al British Standard Institution (BSI), organización creadora de estándares para el Reino Unido, menos de una quinta parte de los miembros originales que aparecen en el índice británico FTSE100 permanecen en él; continuando a este ritmo, 75% del índice estadounidense S&P 500 habrá sido reemplazado para el 2027. Hoy, el tiempo de permanencia de una empresa en el S&P 500 es de quince años, contra 25 años de permanencia en los años 70’s y 80’s.

Factores económicos, sociales, políticos, globales, entre otros, ponen a prueba la longevidad de las organizaciones; cada día nos enteramos de problemáticas y crisis que surgen y enfrentan instituciones de todo el mundo. El ensayo y error no debe ser utilizado para probar un nuevo modelo de negocio o impulsar un producto o servicio, esto puede causar consecuencias desastrosas para una organización no solo en lo económico, sino en uno de los temas que tienen a los ejecutivos despiertos por las noches: proteger su marca e imagen.
A eso se refiere la Resiliencia Organizacional: la manera de operar que deben tener las organizacionales de cualquier tamaño, para permanecer en el tiempo y prosperar. Esto, por supuesto, significa, el enfrentar condiciones cada vez más inestables, inciertas, complejas y ambiguas para las empresas.

No pasa un día en que no tengamos noticias sobre escándalos, brechas de seguridad o disrupción en los negocios, ya sea por utilizar nuevas formas y tecnologías en negocios, o a malas prácticas del personal desconocidas por los directivos. Cualquiera de estos eventos puede dañar nuestra reputación como organización de la noche a la mañana, la cual seguramente tomó décadas en ser creada. Sin embargo, la pérdida de posiciones en el mercado no es siempre permanente. En este mundo, el éxito lo definen aquellos que aprenden de las experiencias y aceptan y adoptan el cambio para regresar más fuertes y con mayor conocimiento.

Hoy se trata de adquirir hábitos de excelencia y mejora continua para convertirse en una organización que sea adaptable, ágil al detectar y reaccionar a imprevistos de manera inteligente; que exista una constante renovación y gestión del conocimiento que se vaya adquiriendo, así como una estructura robusta a lo largo de todos los aspectos que la componen para perdurar y seguir prosperando.
El convertirse en una empresa resiliente va más allá de un proyecto en el cual se invierta, es un cambio en la manera de ser, aprender y actuar que involucra a todo elemento de la organización, es una característica que con el tiempo debe ser parte del ADN de la empresa; en otras palabras, es una transformación en la esencia de la organización que le permitirá en toda acción que haga tener en cuenta la supervivencia y la prosperidad de la misma.

3 claves para transformar a tu empresa

Para empezar a transformarse en una empresa resiliente, deben tomarse en cuenta una gran cantidad de factores, sin embargo, podemos empezar con tres elementos fundamentales:
1. Productos y Servicios innovadores que se estén creando y actualizando constantemente para responder a las necesidades de los mercados, y permitan ser la punta de lanza que asegure estar siempre a un paso de los competidores.
2. Procesos altamente confiables, no solo con el fin de lograr las eficiencias que garanticen a las organizaciones seguir operando, si no también, para garantizar la satisfacción de clientes actuales y futuros.
3. El comportamiento correcto de los integrantes de la organización. Las empresas destinadas a perdurar en el tiempo, demuestran un gran entendimiento de cómo alinear las expectativas y comportamientos tanto de sus empleados como la de sus clientes.

3 enfoques resilientes

Ahora, al tomar un enfoque que considere a toda la organización, incluyendo estas funciones, podríamos hablar de tres sectores que abarcan toda la organización:
a) La resiliencia operacional, la cual implica tener un gran entendimiento de cómo opera la organización, así como del ambiente en donde lo hace, con la capacidad de ir obteniendo información relevante, generar análisis de la misma y aprender de ella, con el fin de identificar factores y oportunidades que le aseguren su operatividad y, más aún, buscar las situaciones adecuadas para prosperar.

b)  La resiliencia de la información. No solo debe pensarse en niveles de disponibilidad, protección, planes de continuidad y de recuperación de desastres. Este concepto abarca mucho más, es una manera diferente de tratar la información que implica tener la capacidad de generar conocimiento de la misma que nos permita hablar de una inteligencia organizacional.

c)  La resiliencia de la cadena de suministro. No importa que tan robusta y segura sea una organización; si no entiende a su cadena de suministro, tiene un alto riesgo de poner en serios aprietos la operación, pero sobretodo su reputación.
Para conocer qué tan conscientes están los ejecutivos de diversas partes del mundo sobre la Resiliencia Organizacional, BSI comisionó a la Unidad de Inteligencia de “The Economist”. Dicha investigación se basó en información obtenida en entrevistas a 411 ejecutivos, de los cuales el 61% son líderes de departamentos, vicepresidentes Sr, o CEO´s. Dentro de las empresas entrevistadas, el 20% cuenta con más de 100 años de edad y 16% de los entrevistados laboran en organizaciones con menos de 10 años de existencia.

Los datos más significativos nos dicen que el 85% de los entrevistados ven como la prioridad más importante del negocio la resiliencia organizacional; el 80% piensa que es crítica para su crecimiento a largo plazo y el 61% la ve como una ventaja competitiva. Sin embargo, sólo el 29% indica tener actualmente prácticas resilientes en su organización y el 44% indica que espera lograr tener prácticas resilientes integradas en los próximos tres años.

Toda organización nace con el fin de ser exitosa, lo que conlleva, el subsistir por muchas generaciones no importando los retos que seguramente surgirán, y sobre todo, el reinventarse constantemente para seguir prosperando, con más clientes contentos, así como empleados orgullosos de pertenecer a la institución.
Es un hecho que muchos líderes a nivel mundial tienen clara la importancia de la resiliencia, aunque también es claro que todos están iniciando este camino de transformación.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Qué hacer para que los buenos empleados no se vayan

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El 31% de los empleados se encuentran comprometidos con la organización a comparación del 2010 en donde cerca del 43% estaban comprometido con la empresa para la que trabajaban.  Un tema que está ocupando a las empresas que constantemente están buscando ganar la fidelidad de sus empleados.

Y la gran duda de los empleadores es ¿qué motiva al talento? Una Encuesta Global de Empleo de Kelly Services revela que el 52% de los empleados renunciarían a una paga más alta y/o crecimiento por aprender nuevos conocimientos o habilidades.

El 43% del talento también está en busca de llegar a un mejor nivel jerárquico en la empresa. Los intereses de los colaboradores para mantenerse en una empresa son los siguientes:
Las empresas deben crear planes de carrera dentro de  las organizaciones para impulsar no solo la promoción del personal a nuevos puestos de trabajo, sino la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos.  Solo el 37% de los trabajadores considera que tiene oportunidades de crecimiento en su empleo actual.

El talento que trabaja actualmente en las empresas están moviéndose de empleo con mayor frencuencia también debido a que el 70% tiene la seguridad de contar con las habilidades, conocimientos y experiencia para asegurar un puesto similar o un puesto mejor en otra organización.

Adquisición de conocimiento
Baby Boomers 5 de cada 10 encuestados
Generación X 5.1 de cada 10 encuestados
Millennials 6.3 de cada 10 encuestados
Le interesa llegar a un nivel jerárquico más alto
Baby Boomers 4.9 de cada 10 encuestados.
Generación X 5 de cada 10 encuestados.
Millennials 3.7 de cada 10 encuestados.
<7center>

<7center>De acuerdo con el estudio, los candidatos eligen a las empresas por seis factores
<7center> 1. Sueldo y beneficios, son los elementos más importantes para tomar la decisión (9 de cada 10 encuestados).
<7center> 2. Oportunidades de crecimiento (7.3 de cada 10)
<7center> 3. Balance de trabajo y vida (6.7 de cada 10)
<7center> 5. Programa de desarrollo (6.7 de cada 10)
<7center> 6. Oportunidades globales (4.7 de cada 10 encuestados)
<7center> El 63% del talento prefiere trabajar en una empresa global/internacional.

<7center> <7center> La encuesta realizada a más de 230, 000 personas de 31 países, incluido Perú, y contestado por tres generaciones: Baby Boomers, Generación X y Millennials, revela que el 80% de los candidatos aplican mediante una plataforma digital o CV electrónico.
<7center>
<7center>

jueves, 3 de noviembre de 2016

Desarrollo y actualización profesional en la era digital

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Frecuentemente escuchamos que el mundo cambia constantemente y que debemos adaptarnos rápidamente a ello. Más aún, que es fundamental anticiparnos a esos cambios y tendencias si deseamos ser competitivos como individuos y como organizaciones.

La realidad es que dichos cambios se están acelerando en forma importante y lo estamos viviendo en mayor proporción a través de aspectos como el 'internet de las cosas'; el manejo de grandes cantidades de datos (Big Data, Analytics); el surgimiento y transformación de organizaciones digitales; mayor volatilidad e incertidumbre económica, política y social en diversas regiones del mundo; nuevas tendencias y comportamientos en generaciones como la de los 'millenials'; entre otros muchos aspectos que se mencionarán en la segunda edición de Bett Latín América Leadership Summit y que orientarán a los asistentes a ampliar su visión sobre las últimas tendencias, desafíos y avances en la tecnología en educación en todo el mundo, con un enfoque particular en América Latina.

Todo esto nos presenta un nuevo contexto en el que la actualización profesional pasa de ser un 'valor agregado' a convertirse en un requisito. Es decir, lo aprendido hace dos, tres, cinco o diez años es en muchas ocasiones obsoleto y ahora debemos desarrollar nuevos conocimientos y habilidades que nos permitan afrontar los retos actuales de nuestro contexto. Y por si fuera poco, debemos además aprenderlo bajo nuevos entornos y formatos acordes a la realidad que afrontan nuestras organizaciones.

Esta situación ha generado un cambio medular en la actualización profesional, pues anteriormente se pensaba en esta actividad como un evento aislado, específico y planeado. Es decir, tomar un diplomado, seminario, certificación o posgrado era un evento especial y 'planeado'. Ahora, ya no es así. Para ser competitivos, los ejecutivos y profesionistas deben actualizarse en forma continua. Desde cursos masivos, abiertos y en línea (MOOCs, por sus siglas en ingles), hasta 'micro credenciales' (microcredentials), programas cortos con insignias digitales (digital badges), 'coaching' y 'mentoring' personalizado, recursos cortos de aprendizaje disponibles en el mundo digital (videos, lecturas, conferencias cortas), simuladores, herramientas de aprendizaje bajo 'gamificacion', la creación de rutas de aprendizaje personalizadas, entre otras cosas. Los profesionistas y ejecutivos de hoy deben aprovechar todo aquello que sea necesario para conocer el 'estado del arte' en su segmento industrial y área funcional, para generar valor de manera rápida y oportuna para ellos mismos y para su organización. 

Este nuevo contexto presenta retos importantes no solo para los ejecutivos y profesionistas, sino también para las instituciones educativas y expertos académicos con los que colaboran. Sobra mencionar que los modelos tradicionales serán obsoletos si no se enriquecen en el corto plazo ante el surgimiento de nuevas tecnologías, el menor tiempo disponible para actualizarse y una mayor necesidad de especialización. Todo esto demanda que la universidad y el profesor (experto) evolucionen de ser solamente un diseñador e instructor, a convertirse -entre otras cosas- en un 'curador' de contenidos digitales (content curator) y guía del aprendizaje y actualización a lo largo de toda la vida profesional. Es decir, el mundo digital presenta en la actualidad grandes cantidades de contenidos valiosos que el experto debe identificar, 'curar' y recomendar como recursos de aprendizaje para cada individuo, generando rutas y experiencias de aprendizaje personalizadas que impacten en forma importante en él y en su organización.

Más allá de sentarse en un aula a escuchar una cátedra o tomar un curso en línea, el aprendizaje debe trascender esos espacios al generar entornos presenciales y digitales que proporcionen conocimiento relevante para su desarrollo y el de su organización. Y como dato adicional, esta nueva forma de aprender debe darse además mediante experiencias de aprendizaje únicas, diferenciadas y memorables que impacten en forma trascendental en su vida.

martes, 1 de noviembre de 2016

Evita que tus empleados vivan en la oficina

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Escuchamos en todas partes lo importante que es encontrar un balance entre nuestra vida privada y profesional. Sin embargo, en México el trabajo en exceso está sobrevalorado: se tiene la percepción generalizada de que las personas que se quedan horas extra en la oficina son más trabajadoras y están más comprometidas con su empresa.
¿Cuántos empleados se quedan tarde con tal de quedar bien con sus jefes? ¿Cuántos jefes tienen la mala costumbre de pedir cosas a último minuto –aunque éstas  puedan esperar al día siguiente–? ¿Cuántos jefes consideran que irse tarde muestra “solidaridad” con ellos y el resto del equipo?

Trabajar más no es trabajar mejor

Permanecer más horas en la oficina no significa ser más productivo. Una investigación realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y publicada en The Economist reveló que, cuanto más trabajan las personas, más disminuye su productividad. Esto se ve claramente reflejado en los países con las economías más desarrolladas, como Alemania y Holanda, en donde las jornadas laborales son más cortas.
A decir verdad, salir tarde de la oficina genera muchas más desventajas que ventajas: quizá se logre terminar los pendientes del día, pero los empleados se sienten frustrados, cansados y desmotivados… y esto repercute notablemente en la calidad de su trabajo.
Diversas iniciativas promueven el hecho de que los empleados cumplan sus horarios laborales. Una de ellas, la que ha tenido mayor eco, es Go Home on Time Day (Día para irse a casa a tiempo); nació en 2000 en el Reino Unido, y desde entonces se celebra cada 24 de septiembre en países como Reino Unido, Australia o Canadá.

Cómo promover que tus empleados se vayan a tiempo

Ya tienes bien claro que salir a tiempo de la oficina no es un lujo, sino un derecho, y que tus empleados trabajen horas de más no es beneficioso ni para ti ni para tu empresa. ¿Cómo asegurar que todos terminen su trabajo en tiempo y forma?
Claro que esto dependerá en gran medida de tus empleados, de su capacidad para organizarse y evitar las distracciones. Sin embargo, tú puedes hacer mucho por apoyar este punto.

Aprende a administrar tu tiempo
Como líder de un negocio, tienes la gran responsabilidad de poner el ejemplo. Sé organizado con tus tareas y evita distraerte; haz tu máximo esfuerzo por terminar de trabajar a la hora establecida. Recuerda que de tu aprobación depende el trabajo de los demás; si no eres administrado, lo más probable es que retrases el trabajo de todos.
Establece un enfoque en resultados
Deja claro a tus empleados que lo importante es entregar resultados óptimos, y no demostrar que les encanta estar en la oficina. Incluso, si terminan una tarea o proyecto antes de que se termine su horario de trabajo, concédeles el gusto de irse a casa. Asimismo, asegúrate de que los procesos para alcanzar las metas sean claros y estén libres de pasos burocráticos que sólo quitan tiempo.
Escúchalos
Realiza entre tus trabajadores un sondeo para conocer las causas principales por las que se quedan tarde en la oficina. Eso te permitirá, a ti o a tu equipo de Recursos Humanos, atacar el problema de raíz.
Ofrece asesoría
Considera que se impartan talleres de administración del tiempo entre tus empleados. Será una excelente inversión para incrementar su productividad y fomentar un horario de trabajo saludable.
Sé congruente
No premies ni elogies a los empleados que se quedan más tiempo a trabajar. Hacerlo es equivalente a decir que eso es lo que realmente valoras de un trabajador.
Fomenta el tiempo en familia
Ofrece a tus empleados beneficios corporativos para disfrutar en familia: entradas a parques de diversiones, descuentos en restaurantes y hoteles, etc.
Reduce el número de juntas
Las juntas retrasan las tareas diarias, y son en muchos casos prescindibles.  Realiza reuinones sólo cuando sean estrictamente necesarias. En muchos casos, las juntas pueden sustituirse por algunas herramientas diseñadas para trabajar en equipo, como Evernote o MindMeister. Y, por favor: ¡evita convocar juntas a última hora!
No mandes mails fuera del horario de trabajo
Aunque no pretendas que te respondan en ese momento, aguántate las ganas de mandarle a tus empleados correos a la 1 de la madrugada, pues podrías enviarles el mensaje equivocado. Pueden esperar al día siguiente.
Evita que se lleven trabajo a casa
De nada sirve pedirles que se vayan a casa si deben trabajar ahí. Si llega la hora de irse y aún queda mucho trabajo por hacer, proponles una solución.


miércoles, 26 de octubre de 2016

Los Millennials que dirigirán nuestras organizaciones en 2020

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En la tercera década del siglo XXI las posiciones de poder en las organizaciones más importantes serán ocupadas por personas que se graduaron después del año 2000. Algunos de ellos apenas tendrán recuerdos conscientes del siglo XX.

En estos momentos, los principales líderes de la próxima década ya trabajan en nuestras organizaciones, escalando posiciones y desarrollando el perfil de competencias que les permitirán alcanzar el nivel de responsabilidad al que aspiran. Uno de los retos a los que se enfrentan hoy las empresas es identificar a las personas llamadas a impulsar su crecimiento en los próximos años. Se podrá objetar que este reto nada tiene de original: el relevo de la dirección forma parte de la dinámica habitual de las organizaciones desde su origen.

La visión que compartimos muchos expertos es que este proceso adquiere ahora unas características propias, y que las empresas deben manejarlo con especial atención, pues de ello depende probablemente su sostenibilidad a medio plazo. La selección y formación del talento directivo es ahora diferente a como lo fue en nuestro pasado reciente, a causa de la progresiva aceleración de los cambios a los que nos enfrentamos. En mercados evolutivos, los directivos evolucionan. En entornos de negocio sometidos a cambios disruptivos, los líderes se transforman de manera más radical.
De manera un poco ingenua, algunos importantes CEO actuales piensan en sus sucesores como personas parecidas a ellos mismos, con el empuje de quien tiene 15 o 20 años menos. Por el contrario, hay Presidentes que aprecian mucho los proyectos a los que han dedicado largos años de su vida, y que son conscientes de que para su supervivencia hace falta que sean liderados por personas diferentes a ellos mismos.

Para tener algunas pistas sobre las competencias directivas emergentes, vale la pena revisar el perfil de los CEO actuales mejor valorados. Sus sucesores serán distintos que ellos, pero estos líderes anticipan ya algunas características que seguramente marquen la pauta en los próximos años. Un estudio de la Universidad de Harvard  nos presentan un ranking de mejores CEO a nivel global.
El análisis se basa en indicadores de desempeño financiero, como los retornos de la inversión y la generación de valor, pero se miden también otras variables como la proyección estratégica de la empresa a medio y largo plazo. Además, el estudio incluye aspectos como la preocupación medioambiental, buen gobierno, ciudadanía, responsabilidad social y liderazgo, de acuerdo con los datos ofrecidos por el Reputation Institute.

En la edición de 2016, el ranking está encabezado por Lars Rebien Sorensen, de Novo Nordisk. A continuación, aparecen Martin Sorrell, de WPP, y Pablo Isla, presidente de Inditex.
Entre las características comunes a estos CEO, podríamos destacar:

1. Capacidad para comprender el entorno en el que se desarrolla su actividad. Todos conocen a fondo sus respectivos negocios, pero no son simplemente expertos en un determinado sector de actividad. El ranking penaliza a los que sólo son grandes especialistas, y premia a directivos más “renacentistas”, con una visión amplia de los problemas y expectativas de la sociedad, y con intereses muy diversos. Sorrell, por ejemplo, considera que el mayor reto para los CEO es hacer frente a la volatilidad, que incluye los grandes temas geopolí.

2. Muy sensibles a la sostenibilidad de sus respectivos proyectos, por supuesto desde el punto de vista económico, pero también social, ambiental, etc.

3. Personalidades compensadas. Frente al antiguo directivo caracterizado por una visión genial y una lógica rigurosa para ver cumplidos sus propósitos, Pablo Isla destaca la necesidad de equilibrar la razón con las emociones. Afirma que, para dirigir, es preciso ser muy racional, pero reconoce que el tiempo le ha enseñado a ser menos racional y más emocional. En su caso particular, dirigir una compañía de 150.000 empleados requiere la capacidad para apelar a las emociones de las personas, algo imprescindible para crear un entorno en el que resulte posible innovar.

miércoles, 19 de octubre de 2016

¿Eres un líder que busca el poder o la trascendencia?

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¿Quién no ha tenido un compañero que en cuanto es ascendido a un cargo de mayor jerarquía cambia por completo su forma de ser?

De acuerdo con Dacher Keltner, profesor de psicología de la Universidad de California, Berkeley, existe un fenómeno denominado “la paradoja del poder” la cual demuestra que las personas escalamos gracias a virtudes y cualidades como empatía, colaboración, apertura y justicia, sin embargo, en cuanto experimentamos el poder y disfrutamos de una posición privilegiada, estas mismas cualidades comienzan a desaparecer.

Estudios demuestran que las personas en posiciones de poder dentro de una empresa son tres veces más propensas que aquellas en puestos de menor rango, a tener actitudes como: levantar la voz, insultar, interrumpir a sus colaboradores y realizar múltiples tareas durante una reunión
¿De qué manera impacta esta actitud de los líderes en el clima de la organización y la productividad de los colaboradores? Según una encuesta realizada a 800 colaboradores y gerentes a lo largo de 17 industrias, cerca de la mitad de los entrevistados que reportaron ser tratados de manera grosera en el trabajo, aceptaron haber reducido deliberadamente sus esfuerzos y la calidad de su trabajo como respuesta.

¿A qué se debe que el poder corrompa la actitud de los líderes? Alfred Adler, médico y psicoterapeuta austriaco, y fundador de la escuela de psicología individual, definió el síndrome de superioridad como una consecuencia de un previo complejo de inferioridad mal resuelto. Quien no siente la "inferioridad", no precisa exhibir su "superioridad"; por otra parte, quien es claramente superior, es así percibido por los demás, sin requerir una manifestación mayor.

Para Adler lo que mueve al hombre es su voluntad de poder. En contraste para Viktor Frankl, psiquiatra y neurólogo también austriaco y fundador de la logoterapia (terapia del sentido), más allá del poder, el principal motor del hombre es su voluntad de sentido, es decir el deseo del hombre para hallar y realizar un sentido, un fin y expresar su auto-trascendencia.

3 Claves para ser un líder que fomenta el sentido

1. Reconoce el valor en todas las personas

El problema con los líderes “enfermos” de poder, es que se olvidan de ver y tratar a sus colaboradores como lo que son: personas. Los ven y los hacen sentir como un número más, un medio para llegar a las metas y objetivos.
De acuerdo con la logoterapia, cada persona es un ser único e irrepetible y por lo tanto irremplazable, no cometas el error de aplicar métodos y estrategias generales para relacionarte con todos tus colaboradores, cuando lo que se requiere es tener un trato personalizado de acuerdo a las características de cada individuo.

1. Respeta su libertad y fomenta su responsabilidad

Otro síntoma de los líderes “enfermos” de poder es su necesidad de control e incapacidad para confiar y delegar. Creen que si ellos no están involucrados las cosas no funcionarán.
Lo anterior trae como consecuencia mayores cargas de trabajo para el líder y frustración y falta de compromiso por parte de los colaboradores.
Para Frankl la persona decide en cada momento, se auto determina, se auto define: lo que quiere ser, lo que tiene que hacer por sí mismo

2. No busques el poder sino la auto-trascendencia

El poder es muy efímero. La gente no te recordará por tu cargo, pues en una empresa muchas generaciones han pasado y pasarán por ese mismo puesto.
Por lo que realmente serás recordado es por la diferencia que marcaste, lo que creaste, lo que aportaste y la manera en que cambiaste la historia de la empresa y de las personas que la integran.
Desde el enfoque logoterapéutico, el hombre auto-trasciende cuando ama y sirve a otros, se entrega a una causa, se orienta hacia los valores y está consciente de que existe un fin último, un propósito más profundo.

¿Qué tipo de líder eres y qué tipo de líder quieres ser?



Fuente: Marcela Hernández

miércoles, 5 de octubre de 2016

Cómo tener una reunión efectiva

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En una reunión efectiva, todo queda en un par de pizzas. ¿Perdona? Así es, si dos pizzas no son suficiente comida para las personas reunidas eso quiere decir que hay demasiada gente convocada al meeting. Para que la reunión empiece a ser efectiva, el número de invitados debe ser el adecuado. Esta teoría es de Jeff Bezos, a quien conocerán por, entre otras cosas, ser el CEO de Amazon o dueño del prestigioso Washington Post. Si Jeff nos hace esta recomendación debemos seguirla porque, como a él, nos llevará al éxito.

Bien, ya sabemos cuántas personas vamos a ser. Siguiente punto: el tiempo. La extensión de la reunión no puede alargarse mucho ya que un proceso largo puede agotar. Para las reuniones periódicas te animamos a que calcules el tiempo de 30 a 45 minutos.

Una buena idea para ganar tiempo es empezar la reunión antes ¿cómo? Muy sencillo: manda un email el día anterior con los asuntos a tratar. Esto ayuda a que los convocados preparen los temas que se vayan a tratar y cuando arranque la sesión, todo el mundo sabrá a qué se enfrenta. Un consejo útil: limítate a compartir información relevante y justifica tus argumentos con datos.

Estos trucos te ayudarán a poder ajustarte al tiempo sin problema. Recuerda que una sesión dinámica como la que te proponemos puede ayudar a agilizar el día y le imprime esa velocidad que en ocasiones se echa en falta si la semana está siendo muy densa. Por otro lado, tampoco se trata de estar todos los días con reuniones. Ya lo dice el economista canadiense John Kenneth Galbraith con la cita que arranca este texto. Te servirá de gran ayuda concentrar las reuniones en 2 sesiones a la semana, reduciendo los tiempos a lo estrictamente imprescindible. Así multiplicarás la efectividad de las reuniones y sacarás provecho de ellas.

Ya está el equipo reunido y los puntos establecidos. Han empezado a las 11:30 como cada lunes y están ya a tope para preparar la semana. Ahora toca ser ágiles y, si con una cuestión no se avanza, habrá que saltar a la siguiente. Las reuniones deben ser procesos breves pero constantes, como al pisar el acelerador del coche. Hay que tratar una serie de puntos, pero en ninguno de ellos te puedes atascar. Avanza y ya volverás a él para no perder la dinámica resolutiva que se ha estado manteniendo.

Y desde la reunión actual ya puedes conseguir que la siguiente sea también igual de eficiente. Es esencial asegurarse de que todas las cuestiones queden bien atadas para no repetir asuntos. No solo hacer el clásico seguimiento del proceso realizado desde la última reunión, sino también dejar bien zanjados todos los problemas por resolver para garantizar que el siguiente encuentro empiece de cero y no arrastre cuestiones pasadas.

Además de estas cuestiones, los detalles siempre son importantes. Todos los aspectos técnicos deben estar resueltos antes de la hora de arranque: plumas, agua, un teléfono, buena conexión wifi, el control de la pantalla, etc. No hay nada más incómodo que interrumpir una reunión porque faltan los plumones de la pizarra o porque el control no tiene pilas.

En definitiva, en una reunión efectiva se va al grano. Por ello es esencial empezar con una actitud dinámica y proactiva, sin dormirse ni andarse por las ramas.

martes, 2 de agosto de 2016

EL ROL DE LA RECOMPENSA EN LA MOTIVACIÓN DEL EMPLEADO


 
La mayoría de los trabajadores están motivados por dos objetivos: ganar un cheque y hacer un trabajo que los haga sentir orgullosos. El ofrecimiento de una recompensa adicional le da al empleado una motivación extra para ir más allá de sus límites. Algunas recompensas pueden ser económicas, mientras que otras pueden tratarse de beneficios varios. Todo esto contribuye a un ambiente de trabajo más placentero.

Los empleados deben saber que el trabajo duro y altos niveles de logros, se recompensarán financieramente.

De acuerdo con la empresa Microsoft una política que ofrece incentivos a cambio de logros pueden motivar a los empleados a probar su valía. Cuando la productividad del trabajador comienza a aumentar, la línea de mando debe aumentar la distribución de la recompensa monetaria.

Los empleados están motivados por la atmósfera laboral de respeto mutuo. La recompensa enfatiza el respeto que la empresa tiene por el empleado y promueve el respeto entre los empleados también. Cuando un equipo está unido, las líneas de comunicación están abiertas, y los empleados comparten buenas ideas y colaboran en dar un poco de esfuerzo adicional por el bien de la empresa. Las recompensas motivan a los empleados a ver a la compañía como propia. En lugar de trabajar por su beneficio económico, el empleado que es ampliamente recompensado suele trabajar por el beneficio de la empresa. Hace propia la misión de la empresa.

Un empleado que ha sido recompensado está a menudo más motivado para quedarse en la empresa. Las recompensas son una poderosa herramienta de retención. Es costoso lidiar con la pérdida de empleados y entrenar a los nuevos. Las recompensas dadas a quienes están evaluando dejar la empresa, puede aumentar las estadísticas de retención y reducir los costos de nuevas contrataciones.

Un buen manager puede alentar a los empleados a trabajar más duro, y mejor de tanto en tanto, pero las recompensas hacen mucho más ya que trabajan en pos de la automotivación. De acuerdo a Carter McNamara, las mejores recompensas se planifican de acuerdo a las necesidades del empleado. Cuando decidimos que clase de recompensa dar a los empleados hay que pensar en sus necesidades. Un empleado con hijos, por ejemplo, estará mucho más motivado para lograr metas si se le ofrece tiempo para pasar con su familia.

viernes, 15 de abril de 2016

DIME CÓMO ERES Y TE DIRÉ CUÁL ES TU EMPLEO IDEAL



 
Conocer tus habilidades te ayudará a saber en qué puesto encajas. Si eres meticuloso quizá serías un buen contable, sin embargo si prefieres la flexibilidad, funcionarías mejor en actividades creativas.

¿Crees que un profesional introvertido puede ser unas buenas relaciones públicas? ¿O alguien que no es metódico y muy flexible a la hora de planificar su trabajo sería un buen abogado? Quizá el primero se adapte más a posiciones de auditoría o dirección financiera, y el segundo tendría más éxito en puestos como director creativo o diseñador de moda.


Los creativos con gran capacidad para adaptarse al cambio encajan en puestos de márketing


Así se concluye en el libro Do What You Are. Para ello, sus autores se basaron en el test de personalidad de Myer-Briggs, una evaluación que realizan las principales empresas de Estados Unidos y que sirve para asociar los diferentes tipos de personalidades con su trabajo ideal. Por ejemplo, los realistas, a quienes les gusta tomar decisiones rápidamente -campo en el que entran los extrovertidos, sensatos, analistas y calculadores-, resultan idóneos como agentes de seguros, especialistas en farmacia, abogados o jueces.

Conocer tu potencial y tus competencias resulta fundamental no sólo para que elijas tu carrera profesional, sino también para reorientar tu trayectoria laboral o adquirir nuevas responsabilidades dentro de tu compañía. Debes realizar un autoanálisis y estudiar lo que demanda el mercado en aquellas posiciones a las que quieres optar. Este proceso se debe centrar en tres áreas: conocimientos, competencias -qué habilidades se han adquirido en los diferentes trabajos- e intereses.

¿En qué departamento?
Conocimientos técnicos, capacidad de aprendizaje y facilidad para adaptarse al cambio son algunas de las habilidades que se exigen en cualquier puesto. Así que los profesionales y las empresas deben valorar estas capacidades básicas junto con las competencias naturales para dar con el puesto adecuado de cada uno:


En la parte comercial se requieren perfiles que sean buenos estrategas y comunicativos


Márketing. Aquí funcionan personas creativas y con grandes capacidades emocionales para llegar al público. Se caracterizan por su flexibilidad para adaptarse o anticiparse a los cambios y trabajar en equipo. Tienen grandes dotes de liderazgo y una gran capacidad de aprendizaje para conocer nuevas técnicas y así aplicarlas a sus proyectos. La extroversión, optimismo y espíritu emprendedor son cualidades muy apreciadas.

Área financiera. Ser muy analítico es fundamental, ya que los profesionales que mejor encajan en estas posiciones deben contar con una gran capacidad de planificación y organización. También deben ser personas discretas, pues manejan información de la compañía muy relevante. Además, deben gestionar y controlar las peticiones presupuestales de los responsables del resto de departamentos, por lo que tienen que contar con grandes dotes de negociación y de comunicación. Algo clave para tomar decisiones, saber argumentarlas y exponerlas ante el resto.

Recursos humanos. Es un área que resulta más adecuada para personas sociables, elocuentes, diplomáticas y con interés por los demás. Este profesional debe disponer de una visión muy clara del negocio, además de tener, como el responsable financiero, una perspectiva global de la compañía. Al mismo tiempo, la capacidad de liderazgo para gestionar todos los cambios necesarios es crucial. Servirá para que la empresa y sus empleados crezcan de forma equilibrada y satisfactoria.

Comercial. El perfil de estos profesionales depende mucho de la empresa y del producto que vende. Es vital que cuenten con grandes dotes de entusiasmo, de persuasión, de negociación y que toleren la frustración, teniendo muy claros los objetivos que hay que conseguir. Suelen ser buenos estrategas, algo que les permite conocer bien a su público y les dicta cómo llegar a él. También deben saber trabajar en equipo, ya que su trabajo afecta directamente al resto de departamentos.

Puestos técnicos. Aquí los perfiles también dependen del sector y de la empresa. Pero, en general, del mismo modo que se requieren personas expertas en un tema, también es necesario que cuenten con un punto de creatividad para proponer nuevos modelos de los productos o servicios de la empresa.

Este reportaje ha sido elaborado con las opiniones de José Manuel Casado, socio de 2.C Consulting; Genoveva Vera, ‘coach’ ejectuva experta en liderazgo; Nuria Esparza, directora de atracción de talento de Adecco; Vicente Cruz, profesor de grados y posgrados de Deusto; y Dolores Ruiz, profesora de RRHH de EAE.

La personalidad determina tu trabajo
¿Y si hubiera un patrón que relaciona un tipo concreto de personalidad con su trabajo ideal? Existe. Es el test de Myers-Briggs, que clasifica así a los profesionales:
  • Realistas, que toman decisiones rápidamente: agentes de seguros, profesionales del sector de farmacia, abogados, project managers o jueces.
  • Valoran la responsabilidad y el compromiso: auditores, contables, financieros, desarrolladores de páginas web y funcionarios.
  • Sociables, que quieren ayudar a sus compañeros: comerciales, enfermeros o personal de hospital, trabajadores sociales, profesionales en gabinetes de comunicación o banca.
  • Modestos y resueltos a los que les gusta trabajar con gente: dentistas, profesores, bibliotecarios, dueños de franquicias y profesionales en puestos de servicios de atención al cliente.
  • Pragmáticos, que adoran sentir emociones fuertes: detectives, banqueros, inversores, animadores o entrenadores deportivos.
  • Gente que le gusta mirar siempre hacia adelante y que prefieren la acción: ingenieros de obra civil, economistas, pilotos, analistas de datos y físicos expertos en emergencias.
  • Alegres y entretenidos que valoran el sentido común: psicólogos infantiles, profesores de educación de primaria, actores, diseñadores de interiores o científicos medioambientales.
  • Sensibles a los que les gusta el contacto físico: diseñadores de moda, terapeutas y masajistas.
  • Líderes, analíticos y que les gusta planificar: ejecutivos, abogados, analistas de mercados, consultores financieros y emprendedores.
  • Creativos, perfeccionistas y solitarios: banqueros de inversión, brókeres, desarrolladores de programas, informáticos, economistas y ejecutivos.
  • Sociables, con mucha energía, elocuentes y diplomáticos: ejecutivos de cuentas, relaciones públicas, expertos en formación en empresas y jefes de ventas o de recursos humanos.
  • Atentos, creativos e íntegros que se mueven por principios firmes: terapeutas, trabajadores sociales, recursos humanos, consultores y responsables de clientes.
  • Creativos a los que les gustan los desafíos: empresarios, agentes inmobiliarios, directores de publicidad y márketing y consultores políticos.
  • Independientes, creativos y resolutivos: programadores informáticos, analistas financieros, arquitectos, profesores universitarios y economistas.
  • Curiosos y seguros de sí mismos: periodistas, publicistas, consultores, dueños de restaurantes y planificadores y organizadores de eventos.
  • Idealistas y sensibles, que se mueven por sus propios valores: diseñadores gráficos, terapeutas o psicólogos, editores, escritores y ‘recruiters’.