La palabra
resiliencia, no muy común hasta
hace pocos años, ha demostrado tener una mayor visibilidad y relevancia
en nuestras vidas; de hecho, hoy es considerada como una
característica a desarrollar en nuestros hijos para evitar o protegerse del bullying.
La facilidad de adaptarse es algo que siempre ha sido considerado vital con el fin de subsistir.
Si nos ubicamos en el ámbito empresarial, ¿qué significa ser
resiliente y a qué se refiere el concepto de Resiliencia Organizacional?
De acuerdo al British Standard Institution (BSI),
organización creadora de estándares para el Reino Unido, menos de una
quinta parte de los miembros originales que aparecen en el índice
británico FTSE100 permanecen en él; continuando a este ritmo, 75% del
índice estadounidense S&P 500 habrá sido reemplazado para el 2027.
Hoy,
el tiempo de permanencia de una empresa en el S&P 500
es de quince años, contra 25 años de permanencia en los años 70’s y 80’s.
Factores económicos, sociales, políticos, globales, entre
otros, ponen a prueba la longevidad de las organizaciones; cada día nos
enteramos de problemáticas y crisis que surgen y enfrentan instituciones
de todo el mundo. El ensayo y error no debe ser utilizado para probar
un nuevo modelo de negocio o impulsar un producto o servicio, esto puede
causar consecuencias desastrosas para una organización no solo en lo
económico, sino en uno de los temas que tienen a los ejecutivos
despiertos por las noches:
proteger su marca e imagen.
A eso se refiere la Resiliencia Organizacional: la manera de
operar que deben tener las organizacionales de cualquier tamaño, para
permanecer en el tiempo y prosperar. Esto, por supuesto, significa, el
enfrentar condiciones cada vez más inestables, inciertas, complejas y
ambiguas para las empresas.
No pasa un día en que no tengamos noticias sobre
escándalos, brechas de seguridad o disrupción en los negocios,
ya sea por utilizar nuevas formas y tecnologías en negocios, o a malas
prácticas del personal desconocidas por los directivos. Cualquiera de
estos eventos puede dañar nuestra reputación como organización de la
noche a la mañana, la cual seguramente tomó décadas en ser creada. Sin
embargo, la pérdida de posiciones en el mercado no es siempre
permanente. En este mundo,
el éxito lo definen aquellos que
aprenden de las experiencias y aceptan y adoptan el cambio para regresar
más fuertes y con mayor conocimiento.
Hoy se trata de adquirir hábitos de excelencia y mejora
continua para convertirse en una organización que sea adaptable, ágil al
detectar y reaccionar a imprevistos de manera inteligente; que exista
una c
onstante renovación y gestión del conocimiento que
se vaya adquiriendo, así como una estructura robusta a lo largo de
todos los aspectos que la componen para perdurar y seguir prosperando.
El convertirse en una empresa resiliente va más allá de un
proyecto en el cual se invierta, es un cambio en la manera de ser,
aprender y actuar que involucra a todo elemento de la organización, es
una característica que con el tiempo debe ser parte del ADN de la
empresa; en otras palabras, es una transformación en la esencia de la
organización que le permitirá en toda acción que haga tener en cuenta la
supervivencia y la prosperidad de la misma.
3 claves para transformar a tu empresa
Para empezar a
transformarse en una empresa resiliente, deben tomarse en cuenta una gran cantidad de factores, sin embargo, podemos empezar con tres elementos fundamentales:
1.
Productos y Servicios innovadores que se
estén creando y actualizando constantemente para responder a las
necesidades de los mercados, y permitan ser la punta de lanza que
asegure estar siempre a un paso de los competidores.
2.
Procesos altamente confiables, no solo
con el fin de lograr las eficiencias que garanticen a las organizaciones
seguir operando, si no también, para garantizar la satisfacción de
clientes actuales y futuros.
3.
El comportamiento correcto de los integrantes de la organización.
Las empresas destinadas a perdurar en el tiempo, demuestran un gran
entendimiento de cómo alinear las expectativas y comportamientos tanto
de sus empleados como la de sus clientes.
3 enfoques resilientes
Ahora, al tomar un enfoque que considere a toda la
organización, incluyendo estas funciones, podríamos hablar de tres
sectores que abarcan toda la organización:
a)
La resiliencia operacional, la cual
implica tener un gran entendimiento de cómo opera la organización, así
como del ambiente en donde lo hace, con la capacidad de ir obteniendo
información relevante, generar análisis de la misma y aprender de ella,
con el fin de identificar factores y oportunidades que le aseguren su
operatividad y, más aún, buscar las situaciones adecuadas para
prosperar.
b)
La resiliencia de la información. No
solo debe pensarse en niveles de disponibilidad, protección, planes de
continuidad y de recuperación de desastres. Este concepto abarca mucho
más, es una manera diferente de tratar la información que implica tener
la capacidad de generar conocimiento de la misma que nos permita hablar
de una inteligencia organizacional.
c)
La resiliencia de la cadena de suministro.
No importa que tan robusta y segura sea una organización; si no
entiende a su cadena de suministro, tiene un alto riesgo de poner en
serios aprietos la operación, pero sobretodo su reputación.
Para conocer qué tan conscientes están los ejecutivos de
diversas partes del mundo sobre la Resiliencia Organizacional, BSI
comisionó a la Unidad de Inteligencia de “The Economist”. Dicha
investigación se basó en información obtenida en entrevistas a 411
ejecutivos, de los cuales el 61% son líderes de departamentos,
vicepresidentes Sr, o CEO´s. Dentro de las empresas entrevistadas, el
20% cuenta con más de 100 años de edad y 16% de los entrevistados
laboran en organizaciones con menos de 10 años de existencia.
Los datos más significativos nos dicen que el 85% de los
entrevistados ven como la prioridad más importante del negocio la
resiliencia organizacional; el 80% piensa que es crítica para su
crecimiento a largo plazo y el 61% la ve como una ventaja competitiva.
Sin embargo, sólo el 29% indica tener actualmente
prácticas resilientes en su organización y el 44% indica que espera lograr tener
prácticas resilientes integradas en los próximos tres años.
Toda organización nace con el fin de ser exitosa, lo que
conlleva, el subsistir por muchas generaciones no importando los retos
que seguramente surgirán, y sobre todo, el reinventarse constantemente
para seguir prosperando, con más clientes contentos, así como empleados
orgullosos de pertenecer a la institución.
Es un hecho que muchos líderes a nivel mundial tienen clara
la importancia de la resiliencia, aunque también es claro que todos
están iniciando este camino de transformación.