La autorrealización es la necesidad psicológica más elevada del ser humano y es a través de su satisfacción que se encuentra un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad, así la define Abraham Maslow en su libro “Una teoría sobre la motivación humana”.
La autorrealización no es exclusiva de unos cuantos. Todos los seres
humanos podemos alcanzarla, a pesar de vivir historias y circunstancias
distintas. ¿Cuáles son entonces los factores que determinan las
posibilidades que tiene una persona para autorrealizarse?
En su libro “Más allá del principio de la autodestrucción”, el
Dr. Martín A. Villanueva, hace un estudio integral de diferentes
corrientes psicológicas para darnos una visión de los principales
obstáculos que impactan la autorrealización de una persona.
1. Miedo a aceptar aspectos negativos en mí mismo
Desde nuestra infancia aprendimos que ciertas emociones y actitudes
no eran “buenas”, por lo que censuramos algunas reacciones hostiles que
son muy normales y que incluso resultan funcionales (en cierta medida)
ante circunstancias específicas. Por ejemplo, la capacidad de expresar
enojo o inconformidad y la autenticidad para poner límites ante lo que
nos disgusta.
De esta manera, y con tal de no perder la aprobación y el cariño de
los demás, nos volvemos condescendientes y evitamos a toda costa perder
el control de nuestras emociones, de lo contrario nos sentimos muy
culpables.
No se trata de ir por la vida explotando y generando conflicto ante cualquier provocación, sino de aprender a utilizar y expresar nuestro enojo de manera efectiva: con la persona indicada, en el momento oportuno y en la intensidad adecuada.
¿Qué consecuencias te ha traído no expresar de manera genuina tus
enojos e inconformidades? ¿Hacia dónde podría llevarte este patrón de
conducta si continúas así?
2. Auto-exigencias y “deber ser”
Mientras más nos aferramos a nuestros “deberías” y a la imagen
idealizada que tenemos sobre nosotros mismos, más frustrados, culpables y
desdichados nos sentiremos.
Los altos niveles de auto exigencia nos hacen vivir inconformes y
peleados con quien realmente somos, nos impiden aceptarnos como una
persona con defectos, debilidades y vulnerabilidad ante las pérdidas y
fracasos.
De esta manera no nos permitimos ser tan humanos como somos,
nos castigamos por no ser quien “deberíamos” de ser, y malgastamos
nuestra energía y atención en una fantasía de perfección en vez de
utilizarla en el desarrollo de nuestras fortalezas y de relaciones más
sanas y satisfactorias con los demás.
¿Qué virtudes y fortalezas de ti mismo estás desperdiciando por estar tan enfocado en tus auto-exigencias?
3. Conceptos rígidos y creencias irracionales
Las manera en que interpretó mis experiencias pasadas y las creencias
que genero a partir de éstas serán la clave entre una vida de
aprendizaje y plenitud o de amargura y frustración.
A partir de lo que vivo, creo ideas generalizadas sobre mí mismo, los demás y la vida.
Desafortunadamente muchas de éstas no están lo suficientemente
sustentadas y aun así las convertimos en nuestras certezas, en el filtro
a través del cual observamos el mundo y tomamos decisiones.
Recuerda que no vemos las cosas como son, sino como somos. ¿Cuáles de tus creencias no son racionales, lógicas o lejos de servirte de algo te limitan a actuar y a relacionarte mejor?
4. Falta de aceptación del pasado
Ninguno de nosotros está exento del sufrimiento, todos estamos
expuestos a recibir los golpes y frustraciones que conlleva la
existencia. El problema surge cuando no somos capaces de superar y
aceptar dichas frustraciones y perseguimos incansablemente que se nos
compense por todo aquello que nos ha sido arrebatado o negado.
Necesitamos aceptar y reinterpretar nuestras carencias del
pasado para darles un significado más amable y funcional en nuestro
presente, de manera que en vez de frustraciones nos llenen de
aprendizajes y experiencias que nos permitan responder efectivamente
ante los inevitables golpes de la vida.
5. Ganancias secundarias
Aunque todas las conductas anteriores nos impiden desarrollar nuestro
potencial y experimentar una vida más plena, también traen consigo
ciertas ganancias ocultas, tales como: obtener la aprobación de los
demás, sentirnos menos vulnerables ante el sufrimiento y la seguridad
que nos da creer tener la razón o la certeza de saber cómo son las
cosas.
Lo más importante es que nos hagamos conscientes de los costos que
cada una de estas actitudes traen consigo y que - independientemente de
los beneficios que nos pueden significar - nos llevan a perdernos de lo
más importante: la posibilidad de llegar a ser nosotros mismos y
autorrealizarnos.
¿Cuál de estas conductas te ha arrebatado el privilegio de ser todo aquello que podrías ser?
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