miércoles, 10 de febrero de 2016

EL MANEJO ADECUADO DEL PODER ELEVA EL NIVEL DE PRODUCTIVIDAD



 

¿Has sentido alguna vez desmotivación, falta de compromiso o estrés en tu ambiente laboral por parte de tus compañeros de trabajo o por ti mismo?

Estos síntomas pueden darse frente a una mala administración de la autoridad.
A los antes mencionados se suman otras manifestaciones ante la gestión errada del poder como: Conflicto, aversión, eventuales problemas de salud física y mental, ausentismo, denuncias por acoso moral o mobbing.

De acuerdo a los especialistas, la confianza es clave para ejercerlo. Según coinciden, suelen haber dos clases de autoridad: la formal, que incluso puede actuar de manera negativa en el clima laboral y la informal, que se basa en la confianza y que, por el contrario, actúa de forma positiva.

Ante esto, la confianza es un factor fundamental para que surja una real autoridad, ya que esto permitirá construir relaciones entre jefes y colaboradores sin complicaciones.

La confianza, según el diario chileno La Tercera, depende de distintas iniciativas como reconocer el trabajo de los empleados de forma pública o privada; demostrar real interés y respeto por los colaboradores mediante acciones concretas; proteger los intereses de los empleados; abstenerse de sobrecargarlos laboralmente y de dañar sus intereses en beneficio propio.

Existen otros especialistas que destacan la necesidad de mantener una comunicación recíproca y otorgar flexibilidad, mientras que algunos consideran la importancia de crear espacios bajo la llamada “confianza lúcida” (es decir, definir en qué ámbitos y/o roles se está asignando la confianza).

Lo cierto es que no existe una fórmula única sobre la mejor manera de canalizar la autoridad y lograr así resultados satisfactorios (que van desde compromiso, productividad, desempeño hasta motivación). Ello debido a la variedad de funciones y roles.

Generar propósito y sentido a las tareas que la organización quiere implementar, generando espacios de participación y co-construcción, son otras formas de canalizar la autoridad para lograr mejores resultados, según algunos especialistas.

Otros expertos añaden que quienes ostentan la autoridad necesitan gestionar las fortalezas, concentrándose en potenciar lo bueno de cada colaborador. Pues no se trata de tener personas buenas en todo, sino de armar equipos que sean extraordinarios combinando las fortalezas de todos sus miembros, porque así cada uno de ellos sacará su mejor versión.

viernes, 5 de febrero de 2016

¿CÓMO RESALTAR TU CV DE LOS DEMÁS?




En reiteradas ocasiones hemos hablado de la importancia del HV, pues es con él que captas o no la atención del reclutador. Hacer una hoja de vida atractiva y que resalte del resto, es el principal objetivo de esta primera etapa.

Expertos señalan que el 80% de las hojas de vida (curriculums) son descartados por falta de información o mala redacción. Si no quieres que tu HV esté dentro de este 80%, entonces toma apuntes de esta nota.

En primera instancia, es fundamental que no falten datos y que la información se presente de manera clara y atractiva, por supuesto sin faltas de ortografía y con buena redacción. También, debes detallar los conocimientos, la experiencia y estudios, pero para que tu HV resalte del resto, no debes olvidar incluir lo más importante, tus logros.

Los logros son aquellas actividades que le han otorgado valor a la empresa, por ejemplo: ahorros en gastos, cierre de negocios, implementación de planes o actividades, adquisición de nuevos clientes o incremento en ventas, entre otros.

Las empresas buscan a personas que les entreguen aportes sólidos y concretos. Es ahí la importancia de que describas los resultados que conseguiste en un proyecto o en un estudio, cuán importante fueron y durante cuánto tiempo. Además, para el reclutador será mucho más fácil recordarte.
Para que te sea más fácil recordar cómo debes escribir un curriculum (HV) y cómo debes incluir los logros, a continuación te damos algunos tips:
  • Lo principal es que te asegures de incluir tus datos básicos: nombre completo, email, teléfonos. Pero sobre todo, preocúpate siempre de mantenerlos actualizados.
  • Sólo incluye el último grado escolar, ya que se asume que tuviste que cursar toda la escolaridad para llegar a ese. Recuerda ahorrar espacio y tiempo de lectura para el lector.
  • Utiliza palabras claves, destacando responsabilidades y logros, no es necesario que expliques los proyectos o procesos en los que participaste, el mayor detalle podrás compartirlo en la segunda fase, la entrevista. Es importante que recuerdes que tu HV no debe exceder las dos hojas, recurre a palabras claves para ahorrar espacio.
  • Formula tus fortalezas y logros de manera atractiva, con frases cortas y contundentes, por ejemplo: Durante mi jefatura del área de Producción puse en práctica un nuevo sistema de control del proceso de producción de envases plásticos que permitió obtener un ahorro de 200 mil dólares anuales.
  • Haz un análisis de tu trayectoria profesional, quizás has dejado de lado acciones que has emprendido y que han dado buenos resultados. Si no posees experiencia profesional, estos logros pueden ir en el apartado de trayectoria académica: premios, reconocimientos, participación en algún proyecto, concursos, etc.
  • Es recomendable acompañar estos enunciados con cifras o porcentajes.
  • Si sabes algún idioma, software o cualquier programa, indícalo.
“Redactar un CV destacando los logros concretos, lo que has hecho, qué resultados conseguiste y qué tan importantes fueron para la compañía, ayudará a resaltar tu CV por sobre los demás”, señala Ernesto Velarde, country manager de Trabajando.com Perú.

“Pero, de nada servirá resaltar tus logros si cometes errores ortográficos. Aunque parece un consejo muy obvio y repetido, algunos candidatos continúan sin darle la importancia, incluso sabiendo el actual contexto competitivo”, agrega Velarde.

miércoles, 3 de febrero de 2016

CONSEJOS PARA GESTIONAR CORRECTAMENTE TU TIEMPO ...



 
¿Alguna vez le ha sucedido como si le faltase aire cuando está con mucho trabajo?, ¿dolor de cervicales?, ¿dolor de cuello?, ¿y de cabeza? (esto es debido al menor riego sanguíneo por el agarrotamiento de los músculos del cuello). ¿Dolor de estómago?, (debido a que las tareas de digerir los alimentos se paralizan, ya que es “una actividad secundaria”).

Todo esto es debido al estrés. ¿Cómo manejamos el estrés?, pues con un correcto manejo del tiempo. Y aquí le dejo tres sencillas claves que espero le puedan ayudar.

1) ¿Sabía que pasamos más tiempo hablando con nosotros mismos que con las personas? A esto se le llama “diálogo interior”. ¿Y sabía que las dos palabras más utilizadas en este diálogo con nosotros mismos es “tengo que…”?

Este “tengo que…” es el que más energía consume. “Tengo que acabar este informe”, “tengo que ir a recoger a los niños después”, “tengo que ir al dentista”, “tengo que ponerme con el inglés”, ¿le suena todo esto?

Un truco para disminuir este estrés: escriba al final del día las 4 o 5 tareas más importantes que tiene que hacer al día siguiente en un pequeño papel. Esto “limpiará” su mente de recordatorios innecesarios. Si está en un papel, para que tengo que recordarlo continuamente. Así de sencillo.

2) Aprende a decir “no”. Y esto no es fácil. Requiere práctica, mucha sonrisa y una actitud positiva. En la cultura latina, a diferencia de los orientales, nos cuesta horrores decir un “no”.

Esto provoca que estemos a merced de “los ladrones de tiempo”, personas destinadas a hacernos perder el tiempo, ¿le suena?

3) La “zona cómoda” es el peor enemigo de la productividad. Esto es debido a que genéticamente estamos destinados a “ahorrar energía”. Utilizamos siempre la misma ruta en coche, comemos casi siempre lo mismo, hacemos los informes de la misma manera, etc. ¿Le suena?

La “zona cómoda” nos impide innovar, limita nuestra creatividad, y atrofia nuestro hemisferio cerebral derecho (el creativo, el imaginativo, el emocional). Y se sabe que el trabajo asociado a las emociones es mucho más efectivo y divertido. Porque aunque no lo crea, el trabajo puede ser divertido (sic).

Cuando doy conferencias a empresas sobre “manejo del tiempo” siempre empiezo con la historia de un león apareciendo en la sala. Las risas son siempre constantes en el auditorio, ¿sabe por qué?, porque nos damos cuenta que somos emocionales, somos como niños.

No pensemos que las soluciones al incremento de la productividad, manejo del estrés, deben de ser complicadas y racionales. Las soluciones son mucho más sencillas, lo que falta es aplicarlas.